La Luna en los signos del zodiaco

La Luna representa la expresión del subconsciente. Las emociones internas y los recuerdos asociados a ellas; rumia el pasado para recrear las primeras experiencias de lo afectivo y sentimental. Es la parte de una persona que sale al exterior antes que se procese conscientemente.

Visión general del efecto de la Luna en los signos

  • La Luna en Aries. La persona es impaciente e impulsiva. Para sentirse valorado y seguro de sí mismo requiere de autoafirmar sus virtudes mediante la competencia y el desafío.
  • La Luna en Tauro. El individuo se toma su tiempo para reaccionar a los estímulos con estabilidad y aplomo. Su principal virtud es la paciencia, es capaz de aguardar durante largas temporadas porque sabe que al final hallará una recompensa.
  • La Luna en Géminis. Provoca en el ser una curiosidad insaciable. Impelido por una fuerza interna, en constante debate, se inmiscuye en la realización de varias actividades a la vez.
  • La Luna de Cáncer. Sensibilidad amplificada. Impulso amoroso hacia los integrantes de la familia, calidez hacia las amistades más cercanas. Su radar interno reacciona inmediatamente ante los cambios de humor de otras personas.
  • La Luna en Leo. Un vapor de generosidad y afecto emana del individuo. Parece confiado y seguro de sí mismo, pero para alcanzar esta condición necesita de la aprobación y la admiración de personas externas. El orgullo es una cualidad perenne que guía sus motivaciones.
  • La Luna en Virgo. Hay una tendencia clara a reaccionar con razonamientos lógicos a los estímulos externos. Todo cuanto percibe del mundo pasa por el tamiz de su análisis, siendo luego ordenados metódicamente. Puede llegar a adentrarse en un serio dilema cuando intenta utilizar su lógica para estudiar las emociones.
  • La Luna en Libra. La persona tiene una moral innata que le hace comportarse siempre con equidad, hasta en las situaciones más irrisorias. Lo cierto es que es inestable emocionalmente y por eso busca insaciablemente el equilibrio.
  • La Luna en Escorpio. El individuo encamina sus intensas emociones y las traduce en energía que le permite remontar los rápidos más agitados. Mantiene el control de sus emociones y no permite que nadie acceda a ellas, de ahí su misterio.
  • La Luna en Sagitario. Se despierta mucho entusiasmo en el individuo, él vive con un optimismo inquebrantable. Siente un empuje hacia la aventura, a plantearse preguntas, a buscar respuestas.
  • La Luna en Capricornio. Es el epítome del autocontrol, de la disciplina indoblegable, de la constancia que conduce al éxito. Cautela, moderación y control; el individuo necesita escalar hasta los niveles sociales más elevados.
  • La Luna en Acuario. Inconformidad de una persona con lo establecido. La indignación le conduce a la revolución, a la lucha por el bien de la humanidad. Es un tipo individualista y se manifiesta a través del dominio de las últimas tecnologías.
  • La Luna en Piscis. Es una persona evasiva, uno de sus hábitos es el adentrarse en estados de conciencia alterados, casi como huyendo de la realidad. Su agudeza empática la utiliza para vivir el padecimiento ajeno. Vive para servir a la humanidad, por quien, sin aparente razón práctica, siente una gran deuda.

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